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El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público: arquitectura, trayectoria 2008-2025 y presiones estructurales de la deuda pública mexicana

Definición, componentes y trayectoria 2008-2025 del SHRFSP, la medida más amplia de la deuda pública mexicana, y sus presiones estructurales.

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Por Estructura

Contexto

El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) es, dentro del sistema de contabilidad fiscal mexicano, la medida más amplia de la deuda pública. A diferencia de la deuda neta del Gobierno Federal o de la deuda del sector público presupuestario, el SHRFSP integra no solo las obligaciones directas de la Tesorería, sino también los pasivos acumulados por entidades que operan por cuenta del Estado, los proyectos de infraestructura con financiamiento diferido y los pasivos derivados de rescates financieros heredados de décadas pasadas. Por esa amplitud, el indicador funciona como la fotografía más completa del endeudamiento soberano en sentido económico y es el referente que utilizan la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), los organismos autónomos de análisis fiscal y las calificadoras cuando evalúan la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Durante los últimos quince años, el SHRFSP pasó de ubicarse ligeramente por encima del 30 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) a rebasar el 50 por ciento. El salto refleja la interacción entre choques macroeconómicos, decisiones de política fiscal y la madurez de pasivos contingentes vinculados al sector energético, al sistema financiero y al régimen de pensiones. En 2025, la discusión sobre la trayectoria del SHRFSP se ha intensificado por la convergencia de un costo financiero histórico, una reducción prevista pero lenta del déficit y la persistencia de presiones estructurales que ya no pueden absorberse con holgura.

Marco normativo y definición

Flujo y acervo: RFSP y SHRFSP

La contabilidad fiscal mexicana distingue entre un flujo anual (los Requerimientos Financieros del Sector Público, RFSP) y un acervo acumulado (el saldo histórico de esos requerimientos, SHRFSP). Los RFSP corresponden al monto que el sector público federal necesita financiar en un año dado, obtenido al restar a los ingresos todas las erogaciones distintas de la adquisición neta de activos y pasivos financieros. Esa brecha incluye el déficit tradicional del Gobierno Federal y de las entidades de control directo, pero también los flujos de obligaciones contratadas por entidades privadas o sociales cuando actúan por cuenta del Estado. El SHRFSP, por su parte, es el saldo neto de todas esas obligaciones acumuladas a lo largo del tiempo, medido como la diferencia entre los pasivos del perímetro y los activos financieros disponibles.

Articulación en la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria

La Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria (LFPRH) es el marco que institucionaliza el seguimiento del indicador. Su artículo 16 obliga a la SHCP a incluir, en los paquetes económicos, proyecciones de los RFSP para el ejercicio presupuestado y los años siguientes, junto con la meta anual que resulte compatible con la capacidad de financiamiento del sector público federal. El artículo 17 añade un mandato de prudencia: ingresos y gastos deben contribuir a esa meta, y el saldo histórico de los requerimientos debe evolucionar de forma ordenada en relación con el tamaño de la economía. La LFPRH incorpora, además, las definiciones de balance financiero y balance primario, piezas intermedias necesarias para construir el flujo anual de requerimientos.

El Reglamento de la LFPRH complementa el diseño institucional al exigir que la SHCP publique, a más tardar el 1 de abril de cada año, las metodologías vigentes para el cómputo de los RFSP y del SHRFSP. Ese documento metodológico es el que fija el perímetro de cobertura, los ajustes contables y el tratamiento de operaciones excepcionales. En conjunto, LFPRH y Reglamento convierten al SHRFSP en el referente numérico sobre el que descansan tanto los criterios de política económica como la discusión parlamentaria del paquete fiscal.

Composición y perímetro institucional

El SHRFSP se construye como la suma de varios bloques de obligaciones. En el núcleo se encuentra la deuda del Gobierno Federal, que concentra los bonos emitidos por la Tesorería y los pasivos con organismos financieros internacionales. A ese núcleo se agregan los pasivos de las entidades de control directo, principalmente Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y los organismos del sector salud y seguridad social que cuentan con autonomía de gestión pero cuyo déficit se consolida con el del propio Gobierno Federal.

Un segundo bloque corresponde a los proyectos de inversión financiada bajo el régimen de Pidiregas, mediante los cuales empresas productivas del Estado contrataron inversión en infraestructura con pago diferido. Un tercer bloque está formado por los pasivos del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), que arrastran las obligaciones adquiridas por el Gobierno Federal con motivo del rescate bancario iniciado en 1995 a través del Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa); desde 1999, el Gobierno Federal autoriza cada año refinanciamientos de esa deuda a fin de minimizar su impacto sobre el balance primario, pero el saldo subsiste dentro del perímetro del SHRFSP. A ellos se añaden los pasivos del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), que absorbió al antiguo Fideicomiso de Apoyo al Rescate de Autopistas Concesionadas (FARAC); los pasivos netos de la banca de desarrollo, cuyas obligaciones cuentan en varios casos con respaldo expreso del Gobierno Federal, como el que la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) consagra en el artículo 8 Bis de su ley orgánica; y los ajustes por operaciones de intermediación financiera y de adecuación de registros contables.

Esta arquitectura explica por qué el SHRFSP suele situarse varios puntos del PIB por encima de la deuda tradicional del sector público. En la práctica, el saldo histórico captura obligaciones que no aparecen en los pasivos de la Tesorería pero que operan como deuda pública para efectos económicos y de riesgo soberano.

Trayectoria 2008-2025

Puntos de referencia

La serie histórica muestra una tendencia ascendente en el largo plazo, interrumpida por episodios acotados de estabilización. De acuerdo con el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), el SHRFSP cerró 2008 cerca del 31.4 por ciento del PIB. Un comunicado del Banco Nacional de México con datos de la SHCP ubica el saldo de 2016 en 48.7 por ciento del PIB, bajo la base entonces vigente del Sistema de Cuentas Nacionales. Tras el cambio de año base de 2013 a 2018, publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las series posteriores se ajustaron a la nueva denominación: el propio informe trimestral de la SHCP sitúa el saldo al primer trimestre de 2017 en 44.3 por ciento del PIB bajo la nueva base, mientras que la nota del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados describe un saldo cercano al 46.5 por ciento del PIB al cierre de 2023.

El salto de la pandemia

La contracción económica de 2020 produjo un repunte transitorio del indicador. Según cifras reportadas por BBVA Research, el SHRFSP alcanzó un nivel del orden del 50.2 por ciento del PIB al cierre de 2020, para descender ligeramente al 49.2 por ciento en 2021. El movimiento no respondió a un aumento abrupto del saldo nominal, sino a la caída del PIB nominal utilizado como denominador, un efecto conocido en la literatura fiscal.

2024 y 2025: convergencia hacia niveles históricos

Para 2024, las estimaciones oficiales se revisaron progresivamente al alza. El Paquete Económico 2024 anticipaba un cierre en torno a 48.8 por ciento del PIB; la nota 064/2025 del CEFP ajustó la expectativa a 51.4 por ciento con información a octubre de 2024; y revisiones posteriores de analistas, entre ellas el Monitor de Finanzas Públicas al cuarto trimestre de 2025 de BBVA Research, consideraron un cierre efectivo en torno al 52.0 por ciento del PIB. La divergencia entre fuentes refleja ajustes en el PIB nominal utilizado y en el saldo bajo medición, y confirma la sensibilidad del indicador a las revisiones estadísticas.

Para 2025, los Pre-Criterios Generales de Política Económica 2026 proyectaban un saldo del orden de 52.3 por ciento del PIB. El seguimiento de BBVA Research sitúa el cierre efectivo en 52.6 por ciento, mientras que el CIEP, con información también de la SHCP, reporta un nivel del 53.1 por ciento, equivalente a aproximadamente 18.7 billones de pesos. Cualquiera que sea la cifra adoptada, la lectura es consistente: el SHRFSP alcanzó en 2025 el nivel más elevado desde que la serie se construye con la cobertura actual.

Lectura de conjunto

La tabla siguiente resume los puntos de referencia disponibles. Los datos para 2024 y 2025 se presentan como rangos, ya que distintas instituciones reportan cifras ligeramente diferentes según el momento de corte y la revisión estadística.

AñoSHRFSP (% del PIB)Fuente
200831.4CIEP
201648.7SHCP (base PIB 2008)
202050.2BBVA Research
202149.2BBVA Research
202346.5CEFP
202451.4 – 52.0CEFP / BBVA Research
202552.3 – 53.1SHCP (Pre-Criterios 2026) / BBVA / CIEP

El perfil de la serie muestra tres rasgos. Primero, la deuda ha crecido con fuerza en los últimos quince años: entre 2008 y 2025 el saldo prácticamente duplicó su participación en el PIB. Segundo, las caídas transitorias se han debido más a la expansión del denominador que a reducciones efectivas del saldo. Tercero, los puntos de llegada reflejan el peso creciente de pasivos que escapan al balance tradicional del Gobierno Federal.

Costo financiero y gasto en intereses

La magnitud del saldo tiene una consecuencia directa en el gasto público corriente: el servicio de la deuda ha crecido más rápido que el PIB. Según cifras reportadas por la SHCP y recogidas en la prensa financiera, el costo financiero de la deuda cerró 2024 en 1 billón 150 mil 427 millones de pesos, equivalente al 3.4 por ciento del PIB y a un crecimiento real de 5.1 por ciento respecto al año anterior. Fue el nivel absoluto más elevado desde que existen registros comparables en 1990. El CIEP estima que en 2025 el costo financiero habría llegado al 3.7 por ciento del PIB, más del doble del 1.8 por ciento registrado en 2008 y, de acuerdo con la misma fuente, un nivel superior al gasto federal destinado a la educación pública.

El aumento responde a dos factores concatenados: el saldo creciente del SHRFSP y las tasas de interés más elevadas que prevalecieron entre 2022 y 2024, resultado de la política monetaria restrictiva de Banxico. La reducción progresiva de las tasas de referencia, iniciada en 2024 y profundizada en 2025, atenúa la presión futura, pero el efecto sobre el gasto por intereses opera con rezagos, dependiendo del perfil de vencimientos y de la proporción de deuda a tasa fija.

Perspectivas: Paquete Económico 2026 y proyección 2027

Objetivos de consolidación

El Paquete Económico 2026, entregado al Congreso en septiembre de 2025, planteó una trayectoria de consolidación fiscal más gradual que la anticipada en los Pre-Criterios. Los RFSP de 2026 se proyectaron en 4.1 por ciento del PIB, frente a un cierre estimado de 4.3 por ciento en 2025, de acuerdo con cifras oficiales reportadas por EL CEO. Analistas como IMCO y CIEP han cuestionado la viabilidad del escenario, pues depende de ingresos tributarios al alza y de un crecimiento económico que las proyecciones oficiales ubican entre 1.8 y 2.8 por ciento, por encima del consenso de organismos internacionales.

Horizonte 2027

La actualización contenida en los Criterios Generales de Política Económica 2027 proyecta que el SHRFSP alcanzará 55 por ciento del PIB al cierre de 2027, equivalente aproximadamente a 21.665 billones de pesos. La trayectoria implica una elevación adicional respecto al cierre de 2025 y supone un reto en términos de credibilidad fiscal, pues coincide con la continuidad del programa de apoyos a Pemex y con el ascenso del gasto en pensiones.

Presiones estructurales

Pensiones contributivas y no contributivas

El gasto en pensiones es, actualmente, la mayor fuente de presión sobre el flujo anual de requerimientos. La transferencia de recursos del Gobierno Federal al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) para cubrir pensiones en curso de pago bajo el régimen anterior se combina con la expansión de la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, elevada a rango constitucional. El CIEP ha documentado que el gasto consolidado en pensiones ha pasado a representar una proporción creciente del gasto programable, lo que estrecha el margen para destinar recursos a otros rubros sin ampliar el déficit.

Pemex como pasivo contingente

Los pasivos de Pemex continúan influyendo sobre la calificación soberana. Según Bloomberg Línea, el pasivo total de la empresa cerró 2024 en 4.1 billones de pesos, de los cuales 1.2 billones corresponden a pasivos laborales. La deuda financiera, cercana a los 100 mil millones de dólares, convierte a Pemex en la empresa petrolera más endeudada del mundo. HR Ratings y Fitch Ratings han señalado que el apoyo del Gobierno Federal a la petrolera opera como una garantía de facto, con un impacto directo sobre la deuda consolidada del sector público y, por extensión, sobre el SHRFSP.

Costo financiero

El tercer frente de presión es el propio servicio de la deuda. Mientras el saldo histórico se mantenga por encima del 50 por ciento del PIB y las tasas reales permanezcan en terreno positivo, la factura de intereses continuará absorbiendo recursos que compiten con inversión pública y gasto social.

Conclusiones

  1. El SHRFSP es la medida fiscal más amplia de la deuda pública mexicana. Integra el saldo del Gobierno Federal con los pasivos de entidades y operaciones que actúan por cuenta del Estado, incluidos Pidiregas, IPAB, Fonadin y banca de desarrollo.
  2. La LFPRH y su Reglamento articulan el seguimiento del indicador. Fijan la obligación de proyectar los RFSP en cada paquete económico y de garantizar que el saldo histórico evolucione de forma ordenada frente al tamaño de la economía.
  3. La trayectoria 2008-2025 muestra un salto estructural. El saldo pasó de 31.4 por ciento del PIB en 2008 a niveles de entre 52.3 y 53.1 por ciento en 2025, con episodios de estabilización ligados a expansiones del PIB nominal más que a reducciones del acervo.
  4. El costo financiero alcanzó un máximo histórico en 2024 y se mantuvo elevado en 2025. Esa dinámica reduce el espacio presupuestario para gasto social y de inversión.
  5. Las proyecciones oficiales anticipan un SHRFSP del orden del 55 por ciento del PIB al cierre de 2027. La convergencia hacia niveles sostenibles depende de la ejecución del ajuste fiscal, de la capacidad recaudatoria y del manejo del pasivo contingente de Pemex.
  6. Las presiones estructurales son conocidas y están documentadas por el CIEP, el CEFP y los principales centros de análisis privados. Pensiones, Pemex y servicio de la deuda son los tres frentes que, en conjunto, determinan la viabilidad de la trayectoria proyectada.

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