Datos

IGAE en el primer trimestre de 2026: contracción industrial, servicios titubeantes y la lectura mensual de la desaceleración

Análisis del IGAE de enero a marzo de 2026: caída inicial de 0.9%, repunte mínimo y contraste con el PIB trimestral del INEGI publicado el 22 de mayo de 2026.

IGAE INEGI PIB Actividad económica Banxico
Por Estructura

Contexto

El cierre del primer trimestre de 2026 confirmó que la economía mexicana inició el año con un piso considerablemente más débil del esperado por analistas y autoridades. El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), publicado mensualmente por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), arrojó una caída desestacionalizada de 0.9 por ciento en enero, un repunte marginal de 0.1 por ciento en febrero y un avance de 0.4 por ciento en marzo. La trayectoria se sintetizó en una contracción trimestral del Producto Interno Bruto (PIB) de 0.6 por ciento publicada el 22 de mayo en el comunicado de prensa correspondiente al Boletín 93/26, un ajuste que resultó menor a la estimación oportuna de -0.8 por ciento del 30 de abril, pero que se ubicó por debajo de cualquier expectativa positiva razonada con la información disponible al cierre de 2025.

El presente análisis examina el desempeño mensual del IGAE en el primer cuatrimestre de 2026, su descomposición sectorial entre actividades primarias, secundarias y terciarias, su articulación con la estimación trimestral del PIB y el contexto macroeconómico que enmarca la lectura: la conclusión del ciclo de recortes monetarios del Banco de México, la convergencia parcial de la inflación al rango objetivo y la pérdida de tracción del empleo formal registrado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

El IGAE como termómetro mensual de la economía

El IGAE constituye la aproximación mensual más oportuna al comportamiento del PIB en México. Su elaboración sigue los conceptos, fuentes de información y clasificadores empleados por el Sistema de Cuentas Nacionales de México (SCNM) con año base 2018, y se rige por las recomendaciones internacionales del Sistema de Cuentas Nacionales 2008 y del Manual de Cuentas Nacionales Trimestrales 2017. De acuerdo con la Guía rápida del SCNM publicada por el INEGI, el indicador integra los índices de volumen físico de las clases de actividad disponibles con mayor frecuencia hasta el segundo mes del trimestre de referencia, dentro del catálogo de la clasificación SCIAN 2018 utilizada por el sistema.

La cobertura del IGAE alcanza 94.8 por ciento del Valor Agregado Bruto (VAB) registrado en 2018, el año base del SCNM, lo que le otorga una representatividad alta frente al PIB trimestral. El INEGI lo difunde con un rezago aproximado de 55 días, sustentado en la información disponible para los sectores agropecuario, minero, manufacturero, de construcción, eléctrico, comercial y de servicios. La institución publica además, en paralelo, el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE), construido con técnicas econométricas y disponible con apenas un mes de rezago, que anticipa el resultado mensual del IGAE.

La lectura mensual del indicador tiene tres niveles de uso analítico inmediato. Primero, ofrece la primera aproximación al ritmo de la economía dentro del trimestre en curso, en un horizonte en el que ninguna otra fuente proporciona información comparable. Segundo, permite identificar puntos de inflexión sectoriales relevantes para el diseño de política pública. Tercero, alimenta el sistema de indicadores cíclicos del INEGI, el cual sintetiza la posición de la economía respecto a su tendencia de largo plazo. La lectura conjunta del IGAE mensual y del PIB trimestral es, por tanto, el mecanismo estándar para evaluar tanto la magnitud como la composición del ciclo.

Trayectoria del IGAE en el primer trimestre de 2026

El IGAE arrancó 2026 con una contracción mensual desestacionalizada de 0.9 por ciento real, reportada en el Boletín 92/26 publicado por el INEGI el 24 de marzo de 2026. La caída fue el ajuste mensual más severo desde el cierre de 2024 y se ubicó por encima de los pronósticos previos del mercado. En términos anuales, el indicador apenas creció 0.5 por ciento. La composición fue heterogénea: las actividades primarias retrocedieron 7.0 por ciento mensual con cifras desestacionalizadas, las secundarias avanzaron 0.6 por ciento y las terciarias se contrajeron 0.4 por ciento. En términos anuales, las actividades primarias se expandieron 2.9 por ciento y las terciarias 1.5 por ciento, mientras que las secundarias retrocedieron 0.1 por ciento.

Febrero confirmó la pérdida de tracción. El IGAE creció 0.1 por ciento mensual desestacionalizado y se contrajo 0.3 por ciento anual, según el reporte de seguimiento del Boletín 89/26 del IOAE y el dato confirmado del IGAE. El componente industrial mostró cierto repunte mensual de 0.4 por ciento, mientras que los servicios y las actividades primarias presentaron variaciones marginales negativas. La lectura anual sectorial reveló una industria en retroceso de 1.3 por ciento, frente a un alza de 0.2 por ciento en los servicios y de 2.3 por ciento en las actividades primarias.

Marzo permitió cerrar el trimestre con una mejora más visible. De acuerdo con el Boletín 197/26 publicado el 22 de mayo, el IGAE creció 0.4 por ciento mensual desestacionalizado y 0.5 por ciento anual. En cifras originales, el avance anual de la actividad económica se ubicó en 1.4 por ciento, impulsado por las actividades terciarias (2.8 por ciento) y primarias (2.2 por ciento), con un retroceso de 1.3 por ciento en las secundarias. En la lectura desestacionalizada, las actividades primarias rebotaron 4.5 por ciento mensual, los servicios avanzaron 0.8 por ciento y la industria se contrajo 0.6 por ciento. La fotografía del trimestre se decanta así por una industria persistentemente debilitada, servicios oscilantes y un sector agropecuario marcadamente volátil entre meses.

IGAE: variaciones mensuales y anuales del 1T 2026

MesVariación mensual desest.Variación anual desest.Variación anual original
Enero 2026-0.9%+0.5%nd
Febrero 2026+0.1%-0.3%nd
Marzo 2026+0.4%+0.5%+1.4%

Fuente: INEGI, Boletines 92/26, 89/26 y 197/26 del IGAE y del IOAE. Cifras desestacionalizadas y originales con base 2018 = 100.

Lectura sectorial: industria en contracción, servicios titubeantes y agropecuario volátil

La descomposición sectorial del trimestre apuntala tres lecturas analíticas. En primer lugar, el componente secundario, que agrupa minería, generación de energía, agua y suministro de gas, construcción e industrias manufactureras, encadenó variaciones anuales negativas en enero, febrero y marzo, con un retroceso ya marcado de 1.3 por ciento en marzo en cifras originales. La debilidad reflejó tanto el ajuste de la construcción privada y pública como el efecto del entorno arancelario sobre la manufactura orientada al mercado estadounidense, en un escenario en el que la revisión formal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se desarrolla en paralelo y mantiene en vilo la planeación de inversión productiva.

En segundo lugar, el sector terciario, que pesa cerca de dos terceras partes del PIB, alternó variaciones mensuales negativas (enero y febrero) con un repunte de 0.8 por ciento en marzo. La heterogeneidad interna fue manifiesta: el comercio mostró tracción, mientras que los servicios de alojamiento temporal y preparación de alimentos y bebidas registraron caídas anuales relevantes, de acuerdo con los reportes de seguimiento de México ¿Cómo Vamos?. La dependencia del agregado nacional respecto de los servicios obliga a leer con cautela el rebote de marzo, dado que no es suficiente para revertir el efecto compuesto de los dos meses previos.

En tercer lugar, las actividades primarias mostraron la mayor volatilidad mensual del trimestre, con un desplome de 7.0 por ciento en enero, un retroceso ligero en febrero y un rebote de 4.5 por ciento en marzo. La lectura agregada anual, no obstante, fue consistentemente positiva, con tasas entre 2.2 por ciento y 2.9 por ciento, impulsadas por la agricultura y la ganadería. El peso reducido del sector dentro del PIB —menor a 4 por ciento en el último ejercicio del SCNM— acota su capacidad de incidir sobre la lectura general, aunque su comportamiento añade ruido cíclico al indicador mensual.

Articulación con el PIB trimestral

El cierre del trimestre coincidió con la divulgación del PIB trimestral. El INEGI publicó el 22 de mayo el comunicado correspondiente al Boletín 93/26, en el que confirmó una contracción trimestral de 0.6 por ciento desestacionalizada, menor a la estimación oportuna del 30 de abril que apuntaba a un retroceso de 0.8 por ciento. En términos anuales, el PIB avanzó 0.4 por ciento. La descomposición trimestral fue la siguiente: actividades primarias -1.7 por ciento, actividades secundarias -1.0 por ciento y actividades terciarias -0.4 por ciento. La lectura del PIB confirmó así la dirección general señalada por el IGAE mensual, con una intensidad sectorial alineada en la industria y los servicios.

La articulación entre ambos indicadores no es meramente metodológica. El IGAE de marzo, al integrarse el resultado trimestral, terminó por reducir la magnitud de la contracción reportada inicialmente. El ajuste a la baja en la magnitud de la caída es relevante para el diagnóstico cíclico, en la medida en que el primer trimestre dejó de calificarse como el inicio de una recesión técnica para reposicionarse como un episodio de debilidad pronunciada con piso de inflexión hacia marzo. La narrativa adoptada por México ¿Cómo Vamos? en su análisis del Boletín 93/26, así como las lecturas de mercado, convergen en el reconocimiento de un trimestre débil que, sin embargo, evita la caída acumulativa observada en el cierre de 2024 y el inicio de 2026.

La contracción del 1T 2026 se interpreta, en perspectiva más amplia, como una continuación de la trayectoria descendente del PIB anual: 0.8 por ciento en 2025, 1.1 por ciento en 2024, 3.1 por ciento en 2023 y 3.7 por ciento en 2022. El estancamiento acumulado del ingreso por habitante, ya documentado en el análisis del cierre de 2025, encuentra su correlato en una primera fotografía del año en curso que profundiza el rezago respecto del crecimiento potencial.

Marco macroeconómico: política monetaria, inflación y empleo

El entorno en el que se publicaron las cifras del trimestre presenta tres señales relevantes para la lectura del IGAE. La primera es la conclusión del ciclo de recortes monetarios del Banco de México. El 7 de mayo de 2026, la Junta de Gobierno recortó la Tasa de Interés Interbancaria a un día a 6.50 por ciento, cerrando un ciclo de ajustes a la baja iniciado en marzo de 2024, con una reducción acumulada de 450 puntos base. El comunicado del 7 de mayo señaló que la Junta valorará mantener la tasa en su nivel actual en congruencia con el panorama inflacionario. Tanto Banamex como Banorte proyectan que la tasa de referencia permanecerá en 6.50 por ciento al menos hasta el cierre de 2027, en una postura monetaria que, sin ser restrictiva en términos absolutos, mantiene una tasa real positiva relevante para la dinámica del crédito y la inversión.

La segunda señal es la dinámica de la inflación. El INPC registró en mayo de 2026 una variación anual de 3.94 por ciento, dentro del rango de variabilidad de ±1 punto porcentual establecido por el Banco de México alrededor de la meta puntual de 3 por ciento. La inflación subyacente, sin embargo, persistió en 4.19 por ciento, todavía por encima del rango de tolerancia y con una inercia visible en el componente de servicios. La convergencia parcial al rango objetivo brindó margen para concluir el ciclo de recortes monetarios, pero no ha eliminado la cautela del banco central frente a la persistencia subyacente.

La tercera señal proviene del mercado laboral formal. De acuerdo con los comunicados del IMSS, los puestos de trabajo afiliados al instituto alcanzaron 22 millones 748 mil 603 al cierre de abril de 2026, una de las cifras más altas en la historia de la serie. En mayo, sin embargo, se reportó una disminución mensual de 29,922 puestos, equivalente a 0.1 por ciento, vinculada a la estacionalidad del sector agropecuario. El acumulado de los primeros cinco meses de 2026 quedó en poco más de 201 mil nuevos puestos, una cifra inferior a la del mismo periodo de 2025 y consistente con la pérdida de tracción de la actividad económica. La elasticidad empleo-producto se ha reducido sin romperse: el ciclo no se ha traducido todavía en destrucción neta de puestos formales, pero la generación ha perdido velocidad.

Pronósticos y riesgos para el resto de 2026

La debilidad del primer trimestre obligó a revisar pronósticos. En mayo de 2026, BBVA Research ajustó al alza su proyección de crecimiento del PIB a 1.8 por ciento para 2026 y a 2.0 por ciento para 2027, apoyada en la solidez relativa del sector terciario y en una recuperación gradual de la industria vinculada a la inversión en cadenas de centros de datos y equipo de procesamiento de información para Estados Unidos. El Banco Mundial, por su parte, anticipó un crecimiento más moderado, cercano a 1.3 por ciento para el año en curso. La heterogeneidad de los pronósticos refleja el grado de incertidumbre sobre el saldo neto del entorno arancelario y el efecto de la inversión pública sobre el ciclo.

Los riesgos a la baja se concentran en tres frentes. El primero es la negociación arancelaria con Estados Unidos y la revisión formal del T-MEC, que mantiene tensa la planeación productiva en sectores manufactureros expuestos. El segundo es la persistencia subyacente de la inflación, que podría limitar nuevos recortes monetarios y mantener una tasa real positiva que pesa sobre el crédito al consumo y a la inversión. El tercero es la dinámica de la inversión fija bruta, cuya recuperación efectiva dependerá tanto del comportamiento del gasto público en infraestructura, como de la disposición del sector privado a comprometer recursos en un entorno comercial todavía incierto. La trayectoria observada del IGAE en enero, febrero y marzo refleja la materialización parcial de estos riesgos sobre la industria y los servicios.

Los riesgos al alza se ubican en el componente exportador y en el efecto retardado de la conclusión del ciclo de recortes monetarios. Una eventual recuperación de la inversión vinculada al nearshoring tecnológico, así como un aterrizaje suave de la inflación subyacente, podrían sostener una segunda mitad de año mejor que la observada en el primer trimestre. La revisión al alza del pronóstico de BBVA Research se sustentó precisamente en esa lectura.

Conclusiones

  1. El IGAE arrancó 2026 con una contracción mensual desestacionalizada de 0.9 por ciento en enero, el ajuste más severo desde el cierre de 2024, y se mantuvo en un rango muy débil en febrero y marzo, con avances mensuales de 0.1 y 0.4 por ciento, respectivamente.

  2. La descomposición sectorial confirmó una industria persistentemente debilitada, con variaciones anuales negativas en los tres meses del trimestre, servicios oscilantes con un rebote modesto al cierre y un sector agropecuario volátil pero con tasas anuales positivas.

  3. El PIB trimestral, publicado por el INEGI el 22 de mayo en el Boletín 93/26, confirmó una contracción de 0.6 por ciento desestacionalizada, menor a la estimación oportuna de -0.8 por ciento del 30 de abril, pero todavía por debajo de cualquier expectativa positiva razonada con la información disponible al cierre de 2025.

  4. El Banco de México concluyó el 7 de mayo el ciclo de recortes monetarios al fijar la tasa de referencia en 6.50 por ciento, con la expectativa de mantenerla sin cambios al menos hasta 2027, mientras la inflación subyacente persiste por encima del rango de tolerancia.

  5. El mercado laboral formal del IMSS mostró un nivel récord de 22.7 millones de puestos al cierre de abril, pero una pérdida visible de tracción en la generación mensual, sin haber transitado todavía a destrucción neta.

  6. Los pronósticos de crecimiento para 2026 se ubican en un rango amplio, entre 1.3 por ciento (Banco Mundial) y 1.8 por ciento (BBVA Research), con riesgos a la baja concentrados en el entorno arancelario, la persistencia subyacente de la inflación y la trayectoria efectiva de la inversión fija bruta.

Compartir