ENOE: arquitectura, metodología y trayectoria de la encuesta laboral de INEGI (2005-2026)
Análisis del diseño muestral, aparato conceptual y trayectoria 2005-2026 de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI y su ruptura pandémica.
Contexto
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) es la principal fuente de información sobre el mercado laboral mexicano y una de las piezas más consultadas del Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica (SNIEG). Sus resultados sostienen el diagnóstico de la ocupación, la desocupación, la informalidad, la subocupación y las condiciones de trabajo del país; alimentan las series de indicadores oportunos que publica mensualmente el INEGI y son insumo obligado para las mediciones de pobreza laboral y para los reportes de organismos internacionales sobre el mercado laboral mexicano.
A pesar de la centralidad del instrumento, la conversación pública se concentra en las cifras del trimestre y en las variaciones anuales, con menos atención al diseño estadístico que hace posibles esas cifras. Este texto aborda tres frentes: la arquitectura muestral y operativa de la ENOE, su aparato conceptual y la trayectoria de sus principales indicadores entre 2005 y 2026, incluida la ruptura pandémica de 2020 y la reactivación como ENOE Nueva Edición.
De la ENE a la ENOE
México tiene una tradición estadística sobre el empleo que se remonta al último cuarto del siglo XX. La Encuesta Nacional de Empleo Urbano (ENEU) y, más adelante, la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) fueron los antecedentes directos del instrumento actual. Con la consolidación institucional del INEGI, el sistema estadístico requería una encuesta capaz de captar simultáneamente el comportamiento urbano y rural del mercado laboral, con periodicidad trimestral, cobertura nacional y compatibilidad conceptual con los estándares de la Organización Internacional del Trabajo.
En enero de 2005 el INEGI puso en operación la ENOE en sustitución de las dos encuestas previas. La nueva encuesta unificó marcos conceptuales, introdujo un esquema panel con rotación quinquenal por vivienda, amplió la muestra y estableció la publicación de una serie continua con desagregación estatal para las principales tasas. Desde entonces es la información de interés nacional en materia de ocupación y desempleo prevista en la Ley del SNIEG.
Diseño muestral y operación de campo
Marco muestral y unidades
La ENOE emplea el Marco Muestral Maestro que INEGI actualiza a partir de los censos de población y vivienda. La actualización más reciente incorporó los resultados del Censo de Población y Vivienda 2020, con lo que la selección de viviendas y los factores de expansión reflejan la estructura poblacional posterior al censo. La unidad última de muestreo es la vivienda; dentro de ella se aplica el cuestionario a todos los residentes de doce años y más, con módulo específico para las personas de quince años y más, umbral que constituye la referencia oficial de la población en edad de trabajar en México.
Esquema panel y rotación
Una característica distintiva es el diseño panel. Cada vivienda permanece en la muestra durante cinco trimestres consecutivos, con rotación de una quinta parte del panel cada trimestre. Este esquema permite construir estimaciones puntuales y seguir la trayectoria laboral de las mismas personas en el tiempo, con lo que la ENOE es la fuente principal para el análisis de transiciones entre condiciones de actividad —de la ocupación al desempleo, de la informalidad a la formalidad, del ámbito rural al urbano—. El panel también facilita indicadores como la densidad de cotización y la duración de los episodios de desocupación, que exigen observación repetida de las mismas personas.
Cobertura y cuestionarios
La cobertura es nacional, con representatividad para las 32 entidades federativas y para las ciudades de mayor tamaño. La encuesta clasifica el ámbito de residencia en cuatro tamaños de localidad —100 mil y más habitantes, de 15 mil a menos de 100 mil, de 2 500 a menos de 15 mil, y menor a 2 500 habitantes—, lo que permite distinguir entornos plenamente urbanos, semiurbanos y rurales.
El instrumento se compone del cuestionario sociodemográfico —aplicado a todos los integrantes del hogar— y del cuestionario de ocupación y empleo, que registra la condición de actividad, las características del empleo, la protección social asociada, el ingreso laboral y las horas trabajadas. El periodo de referencia es la semana previa al levantamiento. La recolección es presencial y se lleva a cabo por personal del INEGI durante el trimestre. Se complementa con indicadores oportunos que se publican con periodicidad mensual y que replican, con muestra reducida, las principales tasas nacionales.
Aparato conceptual
Población económicamente activa
La ENOE clasifica a la población de quince años y más en dos agregados: la Población Económicamente Activa (PEA) —ocupados y desocupados— y la Población No Económicamente Activa (PNEA) —quienes no trabajaron ni buscaron trabajo en la semana de referencia—. La categoría de ocupados abarca a quienes trabajaron al menos una hora, incluidas las personas ausentes temporalmente con vínculo laboral vigente. La de desocupados corresponde a quienes no trabajaron pero realizaron búsqueda activa de empleo en las cuatro semanas previas y están disponibles para incorporarse.
Estas definiciones siguen el marco recomendado por la Organización Internacional del Trabajo y actualizado en la 19ª Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo celebrada en Ginebra en 2013. La resolución de esa conferencia introdujo la distinción entre trabajo para autoconsumo y trabajo remunerado y estrechó el concepto de fuerza de trabajo a las actividades destinadas al mercado. El INEGI ha adecuado su aparato conceptual, con ajustes en la clasificación de algunas categorías de trabajo doméstico y de producción para autoconsumo.
Tasas complementarias
Además de la tasa de desocupación —cociente entre desocupados y PEA—, la ENOE publica un conjunto de tasas complementarias que capturan dimensiones distintas de la subutilización de la fuerza de trabajo. La Tasa de Participación (TP) es el cociente entre la PEA y la población de quince años y más. La Tasa de Subocupación mide la proporción de ocupados que declaran disponibilidad y disposición para trabajar más horas. La Tasa de Ocupación Parcial y Desocupación (TOPD1) suma a los desocupados a quienes trabajaron menos de quince horas. La Tasa de Presión General (TPG) incorpora a los ocupados que buscan cambiar de empleo. La Tasa de Condiciones Críticas de Ocupación (TCCO) identifica a quienes trabajan menos de treinta y cinco horas por razones ajenas a su voluntad, o ganan menos de un salario mínimo, o trabajan más de cuarenta y ocho horas ganando menos de dos salarios mínimos.
La informalidad laboral se mide a partir de la ENOE con dos indicadores publicados en forma simultánea. La Tasa de Ocupación en el Sector Informal (TOSI1) captura a las personas ocupadas en unidades económicas no registradas, en la definición tradicional de sector informal. La Tasa de Informalidad Laboral (TIL1) es un indicador más amplio, que incluye además a los ocupados en unidades formales que no cuentan con acceso a la seguridad social por su trabajo. Esta doble medición sigue el marco propuesto por la OIT en la Guide on Statistics of Informality, en sus ediciones de 2013 y 2023, y hace de México uno de los países con la desagregación más completa en la materia.
Ingreso laboral
La ENOE capta el ingreso de la ocupación principal en pesos corrientes por hora y por mes, con intervalos de referencia definidos en múltiplos del salario mínimo. Con esa información se construye el Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza con Intervalos de Salarios (ITLP-IS) que publica el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, indicador que mide la proporción de la población cuyo ingreso laboral es insuficiente para adquirir la canasta alimentaria. La ENOE es, por esta vía, insumo directo del sistema de medición de la pobreza laboral en México.
La ruptura pandémica y la Nueva Edición
ETOE 2020
En marzo de 2020 el INEGI suspendió el levantamiento presencial de la ENOE por las medidas de contención sanitaria de la contingencia de COVID-19. Para mantener información oportuna sobre el mercado laboral operó entre abril y noviembre de ese año la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE), con cuestionario reducido aplicado por vía telefónica a los hogares con línea disponible en el marco muestral maestro. La ETOE se publicó con la advertencia expresa de que sus cifras no eran estrictamente comparables con las de la ENOE, por el cambio en la modalidad de aplicación, por el sesgo de cobertura hacia hogares con telefonía y por la ausencia de levantamiento presencial en localidades rurales.
Reactivación como ENOE Nueva Edición
En el último trimestre de 2020 el INEGI reactivó el levantamiento presencial bajo el nombre de ENOE Nueva Edición (ENOEN), con dos aportaciones metodológicas. La primera fue la incorporación estable de la publicación mensual de indicadores oportunos con muestra reducida, que completa la publicación trimestral con mayor granularidad temporal. La segunda fue la calibración de los factores de expansión con el Censo de Población y Vivienda 2020, lo que homogenizó la serie con el nuevo marco poblacional. La mayor parte de los analistas considera comparable la serie a partir del cuarto trimestre de 2020, mientras que los datos de la ETOE y los meses de suspensión se tratan como tramo separado.
Trayectoria 2005-2026
Desocupación
La tasa de desocupación abierta ha oscilado en el intervalo aproximado de 2.5 a 6 por ciento entre 2005 y 2026, con dos ciclos identificables: la recesión de 2008-2009, con máximos superiores a cinco puntos porcentuales, y la fase aguda de la contingencia sanitaria de 2020 —cuya lectura exige las advertencias metodológicas señaladas—. Al margen de esos episodios la tasa mexicana se ha mantenido estructuralmente por debajo del promedio de la OCDE, resultado que la literatura suele atribuir menos a la ausencia de holgura y más a la magnitud del sector informal, que absorbe transiciones que en otros países se contabilizarían como desempleo abierto.
Informalidad, subocupación y condiciones críticas
La medición ampliada de informalidad laboral (TIL1) se ha mantenido persistentemente por encima del cincuenta por ciento de la población ocupada a lo largo de la serie, con concentración estructural en actividades agropecuarias, comercio al por menor, servicios personales y construcción, dispersión estatal amplia y brechas de género significativas. La ENOE es la fuente que permite documentar simultáneamente magnitud, distribución sectorial y brecha, y sostiene los diagnósticos de los programas de formalización del IMSS, del INFONAVIT y de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
La subocupación —aumento de la proporción de ocupados que declara disposición para trabajar más horas— mostró pico en 2020 y ha regresado a niveles cercanos a su promedio de largo plazo. La TCCO, que combina jornadas insuficientes con ingresos por debajo de umbrales de salario mínimo y jornadas excesivas mal remuneradas, ha registrado trayectoria ascendente en los últimos años y se ha convertido en uno de los indicadores más citados en el debate sobre la calidad del empleo formal e informal.
Comparativo indicativo
| Indicador ENOE | Rango típico 2005-2019 | Comportamiento 2020 | Cierre reciente 2024-2026 |
|---|---|---|---|
| Tasa de desocupación nacional | 3 a 5.5 por ciento | Pico de dos dígitos según ETOE, incomparable | En el rango de 2.5 a 3.5 por ciento |
| Tasa de participación | Cercana a 60 por ciento | Caída abrupta y recuperación gradual | En torno a 60 por ciento |
| Tasa de informalidad laboral (TIL1) | Persistentemente encima de 55 por ciento | Reducción transitoria por caída de la ocupación | Alrededor de 55 por ciento |
| Tasa de subocupación | 6 a 9 por ciento en promedio | Pico en 2020 | Cerca del promedio histórico |
| Tasa de condiciones críticas (TCCO) | 10 a 15 por ciento | Interrupción por metodología | Trayectoria ascendente |
La tabla es indicativa y sintetiza rangos publicados por el INEGI a lo largo de la serie; los valores puntuales se consultan en los comunicados de prensa y en el tabulador dinámico del portal institucional.
Usos y limitaciones
Fuente para política pública
La ENOE es insumo del cálculo trimestral de la pobreza laboral, del Índice Global de Personal Ocupado en los Servicios y de una parte relevante de los indicadores del Programa Sectorial de Trabajo y Previsión Social. También es la fuente utilizada por organismos internacionales para reportar el mercado laboral mexicano en el Employment Outlook de la OCDE, el Panorama Laboral de la OIT y el Panorama Social de la CEPAL. Su microdato abierto permite a instituciones académicas y centros de análisis reproducir cálculos y desarrollar indicadores propios.
Limitaciones
La ENOE comparte los límites propios de una encuesta a hogares. La cobertura de poblaciones móviles y hogares colectivos —trabajadores migrantes en tránsito, población en instituciones cerradas, jornaleros desplazados— es menor que la de la población residente estable. La captación del ingreso laboral enfrenta sesgos de subdeclaración, especialmente en los tramos altos. La representatividad estatal es sólida para las tasas principales pero disminuye para cortes finos que combinan sector, edad y escolaridad, y exige agregaciones de trimestres o módulos ampliados. La comparabilidad internacional presenta matices: las definiciones operativas del sector informal varían entre países, y las revisiones de la 19ª CIET obligan a lecturas cuidadosas de las series construidas antes de 2013.
Interacción con otras fuentes
La ENOE es la referencia primaria pero no la única. Sus resultados se contrastan con los puestos de trabajo registrados por el IMSS y el ISSSTE y con encuestas económicas como la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras y la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera. Las diferencias entre la ocupación reportada por la ENOE y los puestos administrativos permiten inferir la magnitud del empleo informal y del subempleo.
Conclusiones
- La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo es la infraestructura estadística que sostiene el diagnóstico del mercado laboral mexicano desde enero de 2005 y sustituyó a la Encuesta Nacional de Empleo con diseño panel, cobertura nacional y desagregación estatal para las principales tasas.
- Su arquitectura combina el Marco Muestral Maestro derivado de los censos, un esquema panel de cinco trimestres con rotación por quintiles, cuestionario sociodemográfico y cuestionario de ocupación con periodo de referencia semanal, y aplicación presencial en las 32 entidades federativas.
- El aparato conceptual sigue las recomendaciones de la 19ª Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo de 2013 y publica un conjunto amplio de tasas —desocupación, participación, subocupación, presión general, condiciones críticas, informalidad laboral y sector informal— que capturan dimensiones distintas de la subutilización de la fuerza de trabajo.
- La ruptura pandémica de 2020 obligó a una operación telefónica transitoria (ETOE) y a una reactivación como ENOE Nueva Edición con calibración al Censo 2020 e indicadores oportunos mensuales, con notas técnicas que exigen tratar el tramo abril-noviembre de 2020 como episodio separado.
- La trayectoria 2005-2026 documenta una tasa de desocupación abierta baja en términos internacionales, una informalidad laboral persistentemente por encima del cincuenta por ciento y una TCCO en ascenso, patrones que refuerzan la lectura de un mercado laboral con holgura absorbida por la informalidad y con retos estructurales de calidad del empleo.
- La agenda pendiente contemplada en el Programa Nacional de Estadística y Geografía 2025-2030 incluye actualizar definiciones a los estándares OIT vigentes, mejorar la captación del ingreso y articular la ENOE con registros administrativos para sostener su centralidad en el sistema estadístico.